Proteínas programadas facilitarían vacuna contra la Malaria

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Esta enfermedad mata a cientos de millones de personas

En vísperas del Día Mundial de la Malaria (25 de abril) se informa sobre un nuevo enfoque desarrollado en el Instituto Weizmann de Ciencia de Israel y probado en la Universidad de Oxford de Inglaterra promete ser la base de una vacuna barata contra la Malaria que se puede almacenar a temperatura ambiente lo que vale decir que la vacuna no necesitaría refrigeración, esta forma de vacunación serviría contra las enfermedades parasitarias.

Esta enfermedad mata a cientos de millones de personas

En vísperas del Día Mundial de la Malaria (25 de abril) se informa sobre un nuevo enfoque desarrollado en el Instituto Weizmann de Ciencia de Israel y probado en la Universidad de Oxford de Inglaterra promete ser la base de una vacuna barata contra la Malaria que se puede almacenar a temperatura ambiente lo que vale decir que la vacuna no necesitaría refrigeración, esta forma de vacunación serviría contra las enfermedades parasitarias.


A pesar de décadas de investigación sobre la Malaria, la enfermedad sigue afectando a cientos de millones de personas y mata a alrededor de medio millón de personas cada año – la mayoría de ellos niños de las regiones tropicales.
La mejor forma de disuadir sería una vacuna compuesta por algunas de las propias proteínas del parásito. Sin embargo, esas proteínas identificadas como las más prometedoras para una vacuna contra la Malaria son inestables a temperaturas tropicales y requieren sistemas celulares (citológicos) complicados y caros para producirlos en grandes cantidades.
Sin embargo, las vacunas son más necesarias en las áreas donde la refrigeración es deficiente y los fondos para comprar vacunas son escasos.
La proteína RH5 – una de las proteínas del parásito de la Malaria que ha sido probada para su uso como vacuna – permite al parásito anclarse a las células rojas de la sangre que infecta.
El uso de la proteína como vacuna alerta al sistema inmune de la amenaza sin causar la enfermedad, lo que le permite una respuesta rápida cuando la enfermedad golpea y para interrumpir el ciclo de infección del parásito.
La estudiante de Investigación, Adi Goldenzweig y el Dr. Sarel Fleishman del Departamento de Ciencias Biomolecular del Instituto Weizmann, utilizan herramientas de diseño derivadas de proteínas computarizadas que han estado desarrollando en el laboratorio de Fleishman para mejorar la utilidad de esta proteína mediante la estabilización de la misma. Goldenzweig inventó una nueva forma de “programar” proteínas que se utiliza en las vacunas contra enfermedades infecciosas. Tales proteínas, dado que están bajo constante ataque del sistema inmune, tienden a mutar de generación en generación. Por lo que el programa que ella desarrolló usa toda la información conocida en diferentes configuraciones de la secuencia de la proteína en diferentes versiones del parásito.
“El parásito engaña al sistema inmunitario mediante la mutación de sus proteínas superficiales. Paradójicamente, cuanto más capaz es el parásito al evadir al sistema inmunológico, nos deja más pistas para usar con éxito en el diseño de una proteína artificial”, manifestó.
Los investigadores israelíes enviaron la proteína artificial programada a un grupo de Oxford que se especializa en el desarrollo de una vacuna contra la Malaria.
Este grupo, dirigido por el Prof. Matthew Higgins y Simon Draper, pronto tuvo una buena noticia: Los resultados mostraron que, en contraste con los naturales, la proteína programada puede ser producida en cultivos de células simples, de bajo costo y en grandes cantidades. Esto podría significativamente menores costos de producción.
Suma a esto, la proteína programada es estable a temperaturas de más de 50°C, por lo que no necesita refrigeración. Lo más positivo es que en ensayos con animales, las proteínas provocarono una respuesta inmune protectora.
“El método desarrollado por Adi es muy general”, dice Fleishman. “Ha tenido éxito donde otros han fallado y dado que es tan fácil de usar, podría ser aplicado a las enfermedades infecciosas emergentes como Zika o Ébola, donde una acción rápida puede evitar desarrollar una epidemia”.

El estudio fue publicado a principios de este año, en Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS).
Fleishman y su grupo están actualmente utilizando su método para probar una estrategia diferente para el tratamiento de la Malaria, con base en la orientación de la proteína RH5 misma y bloquear la capacidad para mediar en el contacto entre el parásito y los glóbulos humanos rojos.

Foto: http://aurora-israel.co.il/proteinas-programadas-facilitarian-vacuna-contra-la-malaria/?utm_source=Noticias+diarias+Martes-TEA&utm_medium=25-04-2017%202da%20edic