Compañía fundada en Israel de tratamiento contra el cáncer fue vendida por 11.900 millones de dólares

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Fuente y foto: aurora-israel.co.il - Gilead Sciences compra la estadounidense Kite Pharma, fundada por israelíes, por 11.900 millones de dólares.

La empresa Kite Pharma ha desarrollado un nuevo método para la ingeniería genética de las células del sistema inmunológico, para que realicen un ataque enfocado al tumor maligno. Kite es dirigido por Arie Belldegrun, quien estudió en la Universidad Hebrea y Weizmann Institute of Science.

Fuente y foto: aurora-israel.co.il - Gilead Sciences compra la estadounidense Kite Pharma, fundada por israelíes, por 11.900 millones de dólares.

La empresa Kite Pharma ha desarrollado un nuevo método para la ingeniería genética de las células del sistema inmunológico, para que realicen un ataque enfocado al tumor maligno. Kite es dirigido por Arie Belldegrun, quien estudió en la Universidad Hebrea y Weizmann Institute of Science.
El principal beneficiario israelí de la adquisición es el fondo Pontifax, que invirtió 3.8 millones de dólares en Kite Pharma en una etapa temprana, pero que distribuyó acciones de Kite Pharma por valor de 120 millones de dólares a sus inversores. Entre los inversores en Pontifax que recibieron acciones en Kite Pharma están Menorah Mivtachim Holdings Ltd., The Phoenix Holdings Ltd., Altshuler Shaham Ltd., Inversiones Dash de Meitav Ltd., Harel Insurance Investments y Financial Services Ltd. y Mori Arkin.
Kite Pharma está a la espera de la aprobación de la comercialización de su primer producto, después de una prueba exitosa en 100 pacientes en una pista muy abreviada para productos innovadores contra el cáncer. El producto fue diseñado inicialmente para el tratamiento del cáncer de la sangre, pero ahora se espera que su uso se pueda ampliarse más adelante al tratamiento de otros tipos de cáncer.

Gilead está haciendo una gran apuesta, en primer lugar que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) cumplirá su compromiso de aprobar el producto, aunque el plan de desarrollo que ideó, junto con la compañía, era muy corto y limitado. La segunda apuesta implica el proceso de tratamiento mediante la ingeniería genética personalizada de las células de cada paciente, un proceso de injerto sin precedentes en la industria farmacéutica.