Israel, el amoníaco y su historia

Opinión
Tipo y tamaño de letra

En los últimos tiempos escuchamos hablar del problema que existe con el tanque de almacenamiento de amoníaco en la zona de la Bahía de Haifa. Lo que no conocemos es la historia del amoníaco en Israel, una historia que merece ser conocida.

En los últimos tiempos escuchamos hablar del problema que existe con el tanque de almacenamiento de amoníaco en la zona de la Bahía de Haifa. Lo que no conocemos es la historia del amoníaco en Israel, una historia que merece ser conocida.
El amoníaco se usa principalmente como materia prima en la industria de los fertilizantes, pero es también materia prima en la industria militar donde se lo utiliza en la fabricación de explosivos.
Luego de la creación del Estado de Israel en 1948 el país afrontó varios problemas. El más importante era la imposibilidad de llegar a un acuerdo de paz con los países árabes, lo cual obligó a Israel a desarrollar la industria militar para autoabastecerse de armamento en la medida de lo posible.
La fabricación de municiones y todo tipo de material explosivo está basada en compuestos "nitroaromáticos" de los cuales hemos oído hablar varias veces: nitroglicerina, nitrocelulosa y trinitroglicerina (TNT). Ya la famosa dinamita creada por Alfred Nóbel y basada en estos productos dio pie al mismo Nóbel a crear el premio que lleva su nombre. Nóbel amasó una gran fortuna. Para acallar un poco su conciencia al haber inventado un producto que causó múltiples muertes decidió en su testamento donar gran parte de su fortuna para personas que hayan hecho acciones en beneficio de la humanidad.
En los años 50', años del boicot árabe, Israel temía a un embargo que no le permitiera adquirir el amoníaco, producto indispensable para la creación de estos productos. La solución consistía en fabricar el amoníaco en Israel.
La producción de amoníaco era en esa época ( y lo es también hoy día) un proceso complicado y costoso. El gobierno israelí con Ben Gurión como Primer Ministro decidió que es necesario, cueste lo que cueste, instalar una planta de producción de amoníaco en Israel.
Y es así que en el año 1960 se abrió en la zona de la Bahía de Haifa, detrás de las Refinerías, la primer planta de amoníaco en Israel. La planta se abrió en la gran fábrica de productos químicos y fertilizantes que ya existía "Fertilizantes y productos químicos" más conocida en hebreo como "Deshanim". Esta fábrica de productos químicos fue la más grande de Israel en su época y producía prácticamente todos los productos químicos más importantes para el país. La planta producía 50 toneladas de amoníaco por día. En el año 1970 se abrió una planta más moderna que producía 240 toneladas de amoníaco por día !! Para producir amoníaco se debe primeramente producir Hidrógeno. Todo el proceso era muy extenso y complicado y exigía medidas de seguridad y control incluído de laboratorio las 24 horas del día. En determinadas épocas se llegó a exportar amoníaco. En el año 2000 la planta finalmente se cerró, la fábrica ya había pasado a manos privadas. Hasta hoy día nadie quiere invertir la suma necesaria para abrir una nueva planta de amoníaco, que hoy día sigue siendo muy costosa y por lo tanto es más económico importar y almacenar en el famoso depósito de la Bahía de Haifa.
Con respecto a este tanque, la decisión tomada por la Corte de Justicia es de desalojarlo por ser un peligro para la población.
Durante los ataques a Israel por parte de Irak en 1991 y de la Hizbala en 2006 los niveles de almacenamiento de amoníaco en los diferentes depósitos fueron reducidos a un mínimo.
La solución hoy día sería crear una nueva planta y tanque de almacenamiento lejos de zonas urbanas.
Tuve la satisfacción de trabajar en "Deshanim". Luego de finalizar la carrera de química en el Technion comencé trabajando como empleado de laboratorio en la planta de amoníaco. Deshanim vendía a las industrias del ejército de Israel "Taas" todos los productos básicos necesarios para la producción de sus productos militares. Mi carrera en Deshanim fue muy productiva para la empresa y para mí..
Pasó mucho tiempo pero mis recuerdos de la planta de amoníaco y todo lo relacionado con la industria química en general no los podré olvidar. Me queda la satisfacción de haber colaborado con el desarrollo y mejoramiento de la fábrica, y también, con el cuidado del medio ambiente en esa zona tan afectada en esa época por la polución ambiental. Y contribuir a través de esto al desarrollo del país.

Foto: Hispantv