La escritora presenta su primer libro, «El crucigrama de Jacob», una novela histórica de aventuras

Ana López Martín lleva medio mundo a sus espaldas. Se fue pronto a estudiar a Estados Unidos, pero como otros muchos asturianos, volvió a su país y a su tierra y, entre otras cosas, escribió una novela. «El crucigrama de Jacob» (Planeta), que entremezcla Historia y ficción con la expulsión de los judíos de la corona española como marco de fondo. Es su primer libro pero llega por todo lo alto, en Planeta y con una oferta para traducirse al italiano un mes después de publicarse.

Estudios recientes en América Latina, Europa y Oriente Medio muestran que el antisemitismo está en aumento junto con el racismo, la xenofobia y la intolerancia religiosa. Esto es cierto, sea examinanda la frecuencia de las manifestaciones de antisemitismo en la población general de un país o mediante la medición de las percepciones de antisemitismo dentro de la población judía.

Siempre me pareció curioso tener que expresar alguna idea acerca de Shavuot. Si bien es parte importante del ciclo del año judio, no es menos cierto que hay muchas vertientes que tomar en cuenta para hablar de ella. En primer lugar, se la denomina Fiesta de las Semanas y es conocida nada menos que por cinco nombres diferentes y se denota su importancia al ser una de las tres Fiestas de Peregrinación en el judaismo.

El sobrenombre que yo le di a Geula desde el dia que la vi actuar en Israel fue "Mamá Corazón".

Seguramente solo para el pueblo israelí, esta fiesta adquiere la trascendencia tan particular y tan nacional que cada año precede a la mega celebración de Yom Hatzmaut (Día de la Independencia del Estado de Israel). Es dificil no encontrar en alguna familia israelí la falta de un padre, tio, hijo o hija que no haya caido en alguna de la guerras que desde su independencia ha librado el Estado de Israel, por eso su carácter tan particular y especial, reducido al nucleo básico de esta sociedad tan joven, pero que arrastra tanto dolor desde mucho antes de su fundación política.

Se atribuyó a Bertolt Brecht un poema que en realidad compuso el pastor protestante Martin Niemöller: "Vinieron por Los judíos,/ pero como yo no lo era, no me importó./ Vinieron por Los comunistas,/ pero como yo no lo era, no me importó./ Vinieron por Los curas,/ pero como yo no lo era, no me importó./ Por último vinieron por mí, y ya fue tarde".

El cuerpo de David Frend Z' L . ya fué enterrado en el Cementerio local de Paysandú, Uruguay. La marcha silenciosa de repudio ha terminado y la vida comenzará a sacudir la rutina habitual de esa localidad. Los locales volverán a abrirse, la ciudadadanía volverá a sus quehaceres habituales y una profunda soledad, solo se apoderará de la familia y de los amigos del hombre asesinado por un lobo solitario islamista radical que gritaba como todos "Alá es grande", mientras clavaba su cuchillo en la víctima, igual que como vemos a diario en Israel o en cualquier otro lugar recóndito del mundo.

Después de los judíos romaniotas, que han residido en la región de Asia Menor según testimonios históricos desde el Siglo Va.e.c. la comunidad judía italiana, la de Roma, es la más antigua de Europa. Los judíos han vivido allí desde el Siglo II a.e.c. hasta la actualidad. Han estado allí antes de que se creara el Imperio Romano. Otro de los rasgos que la definen es que en diferentes momentos de la historia se han integrado a ella judíos de origen ashkenazí y luego judíos de origen sefaradí. En ambos casos han transcurridos muchos siglos desde que estos hechos han tenido lugar, pero tal vez los patronímicos respondan a los orígenes de muchos de ellos.

El jueves pasado, en un debate presidencial republicano, los candidatos se enfrentaron sobre quién era el mayor partidario de Israel. Al mismo tiempo, varios de los principales senadores Demócratas promovían vigorosamente un proyecto de ley que prohibirá los boicots comerciales contra Israel. Y The Wall Street Journal publicó el sábado, en un lugar destacado, un artículo que pintaba a Israel bajo una luz favorable.

Durante el fin de semana, hablé en un evento organizado por Mishelanu, un grupo de estudiantes establecido por el Consejo Americano israelí. Cientos de jóvenes judíos vinieron de todas partes de EE.UU. para aprender más acerca de Israel y para identificarse y expresar su apoyo.

Así que los candidatos presidenciales de todas las franjas, los medios de comunicación y los judíos jóvenes están demostrando que Estados Unidos todavía está con nosotros, a pesar de los intensos esfuerzos del movimiento de boicot contra Israel de los últimos años.

Está de moda decir que la situación en Israel es mala y que estamos aislados, como si las cosas fueran buenísimas en el resto del mundo y sólo nosotros viviéramos en la Edad de Piedra. Cuando todo es político, está permitido no decir nada.

Recordemos que David Ben Gurion, el visionario sionista que sirvió como el primer primer ministro de Israel, comprendía adecuadamente la región en la que vivimos. Es por eso que forjó alianzas con Irán y Turquía. Desde entonces, Irán padeció una revolución islámica. Y Turquía está ahora gobernada por un oportunista que cambia de política de acuerdo con las necesidades del momento. Así que el Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, ha creado nuevas alianzas de mucha importancia estratégica con Chipre y Grecia. No es de extrañar que los turcos estén ansiosos. Préstese atención a las señales que Turquía está enviando ahora a Israel. En un Medio Oriente que está cambiando para peor, Turquía se da cuenta de que es mejor estar en el campo de Israel.

El chavismo venezolano tiene un gran componente antisemita. Por eso es considerable la cantidad de personas de ese origen que han abandonado Venezuela. Es un dato lamentable. Pocas etnias han sido más positivas que los judíos para los países en donde les han permitido arraigar. La nueva expatriación de estas personas es una pérdida enorme de capital humano para el país. Lo que sigue es una información que circula por Internet. Me parece que se ajusta a la historia.