Animado por la reciente decisión del Tribunal General de la Unión Europea de borrar a Hamás de la lista comunitaria de grupos terroristas, el movimiento islamista de la Franja de Gaza ha redoblado sus esfuerzos por lograr la destrucción de Israel.

Hamás también se ha envalentonado merced a la decisión de la Corte Penal Internacional (CPI) de iniciar unainvestigación preliminar de los supuestos crímenes de guerra israelíes cometidos en territorio palestino.

El psiquiatra forense Tanay sostiene con dramáticos ejemplos la conocida reflexión del Mahatma Gandhi: Lo más atroz de las cosas malas gente mala es el silencio de la gente buena.

¿Eran muchos los nazis? ¿Son muchos los musulmanes fanáticos?
El autor de este mensaje es el Dr. Manuel Tanay, nacido en 1928, judío que sobrevivió al Holocausto, conocido y muy respetado psiquiatra forense radicado en EEUU. Un hombre, cuya familia pertenecía a la aristocracia alemana antes de la Segunda Guerra Mundial, propietaria de grandes industrias y haciendas. Cuando se le preguntó cuántos de los alemanes eran realmente nazis, la respuesta que dio puede guiar nuestra actitud hacia el fanatismo: Muy pocas personas eran nazis en verdad, pero muchos disfrutaban de la devolución del orgullo alemán y muchos más estaban demasiado ocupados para preocuparse. Yo era uno de los que pensaba en que los nazis eran un montón de tontos. Así, la mayoría, simplemente se sentó a
dejar que todo sucediera. Luego, antes de que nos diéramos cuenta, los nazis eran dueños de nosotros, se había perdido el control y el fin del mundo había llegado. Mi familia perdió todo. Terminé en un campo de concentración y los Aliados destruyeron mis fábricas…”

La epidemia de atentados destacados recientes perpetrados por musulmanes en nombre del islam – cometidos en Canadá, Israel, Nigeria, Australia, Pakistán y Francia – plantea un interrogante evidente: ¿Cómo calculan los autores materiales islamistas que asesinar a un gendarme, atropellar a unos transeúntes, despedazar a los usuarios no musulmanes de un autobús público, secuestrar a los gerentes de un café o masacrar a unos chavales de militares y unos viñetistas les acerca a su objetivo de levantar un califato e implantar la ley islámica?

El historiador Joan B. Culla i Clará se preguntaba en el diario El País del pasado miércoles: “¿No debería la matanza del hiper judío haber suscitado una simétrica abominación del antisemitismo en todas sus formas?”; y se respondía: “La ha habido en la política institucional francesa, desde luego, pero mucho menos en la calle, y todavía menos en nuestros medios de comunicación”. El historiador tiene toda la razón. Los cuatro judíos asesinados por el terrorista Amedy Coulibaly en un establecimiento de comida kosher de París, inhumados en Jerusalén el martes sin la relevancia oficial y mediática de las otras víctimas, parecen haberse evaporado en la conciencia colectiva. Como relata en su artículo Culla i Clará, “en una curiosa inversión de roles, estos días la prensa española se ha referido mucho más al potencial ascenso de la islamofobia que a la realidad palmaria de una judeofobia mortífera.

El historiador Tom Holland es uno de los que tuiteó la caricatura del profeta Mahoma de Charlie Hebdo tras el mortal ataque en las oficinas de la revista. Holland reflexiona para la BBC sobre si debe tener límites la libertad de expresión, mientras busca las raíces históricas de este derecho.

Las religiones no son las únicas en tener mártires. El 1º de julio de 1766 en Abbeville, norte de Francia, un joven noble llamado Lefebvre de la Barre fue condenado por blasfemia. Los cargos en su contra eran numerosos: que había defecado en un crucifijo, escupido imágenes religiosas y que se había rehusado a quitarse el sombrero cuando pasó una procesión de la Iglesia.

El atentado contra la revista “Charlie Hebdo”, en París, era exactamente lo que temían las autoridades francesas y europeas desde la participación de combatientes occidentales en las filas yihadistas en Siria e Irak.

Francia es el país con el mayor contingente de yihadistas occidentales que combaten en Siria e Irak, más de mil, en su mayoría ciudadanos franceses de origen norteafricano y algunos convertidos.

La Ley y La Justicia ¡en el Mundo de Hoy!

-“Al brazo de la Ley” le acortaron los tendones, por eso, no siempre llega tan lejos, como debería.
¿Qué cirujano habrá cometido semejante cercenación?
– La ley elige sufrir a veces de amnesia. Científicos de todo el mundo buscan su cura. ¡Qué manera de perder el tiempo!

La ciudad luz fue sometida a una orgía de sangre. Criminales fanáticos fueron capaces de oscurecer el cielo de Paris y herir el corazón de todo el planeta. Las banderas de la libertad y la creatividad flamean a media asta en todo el mundo. Hubo 12 apóstoles del humor y la provocación intelectual que fueron asesinados por un fundamentalismo incomprensible para cualquier mentalidad democrática. Fueron cobardes porque utilizaron fusiles ametralladoras AK 47 contra lápices y sonrisas. Podría decirse que Paris también tuvo su noche de los lápices. El terrorismo islámico no es un enemigo tradicional. Esta mañana la genial Pilar Rahola dijo en el programa de Longobardi que la prensa tuvo su 11 de setiembre. Esos periodistas valientes, satíricos que no se casaban con nadie fueron derribados como aquellas Torres Gemelas. Pilar, siempre tan correcta en el uso del lenguaje se fue de boca por su profunda indignación y dijo que esos tipos nos han declarado la guerra porque tienen mierda en el cerebro y maldad en el alma. Pero dijo algo más profundo todavía. Cargado de valores republicanos, dijo que las leyes son para todos, pero los dioses son cuestiones privadas de cada uno.

El Primer Ministro Netanyahu sigue sorprendiendo con sus particulares actitudes. A pesar que lleva ya casi nueve años en tal alto cargo, tres años en su primer mandato y otros seis en esta oportunidad, su forma de actuar en determinados momentos son impredecibles.
Ocurrido los luctuosos actos el pasado fin de semana en Paris, en donde cinco judíos perdieron la vida, cuatro en el super mercado Kasher y uno, el  dibujante Georges Wolinski, en la sede de Charlie Hebdo, se anunció una multitudinaria marcha de protesta para el domingo 11, para demostrar el repudio a los asesinatos que perpetraron los terroristas yihadista islámicos.

Poco antes de llegar a París para participar en la manifestación antiterrorista, el primer ministro Benjamín Netanyahu recordó a los judíos franceses que Israel era su casa y que allí los esperaban con los brazos abiertos. Israel, dijo, es el hogar de todos los judíos del mundo.