Israel vuelve a ser el undécimo país más feliz del mundo por cuarto año consecutivo, de acuerdo con la encuesta.
La encuesta, que este año llega a su quinta edición, estudia 155 países en términos de felicidad y bienestar.

El producto bruto interno (PBI) creció en 2016 a un ritmo del 4 por ciento, según los datos publicados por la Oficina Central de Estadísticas.

El indicador supone una mejoría de las previsiones iniciales para 2016, ya que se preveía un crecimiento más contenido.

Beersheva es una ciudad antigua e ilustre en el desierto del Neguev en Israel. La ciudad bíblica, que a menudo se llama la capital del Neguev, durante mucho tiempo se la consideró como una ciudad lejana y somnolienta, muy alejada del bullicio de Tel Aviv. Para muchos fuera de Israel, esta percepción de la Nación Startup se limita al centro del país y el patrón de Tel Aviv todavía persiste. Pero cualquier visita a Beer Sheva demuestra lo falso de esta idea con el primer vistazo a todas las grúas de construcción que salpican el paisaje. La ciudad es próspera, y esto se debe, en gran parte, a la presencia de las nuevas empresas de tecnología allí. Beer Sheva está emergiendo como un centro moderno para la innovación tecnológica, y hay una serie de razones para ello.

En estos días hay en marcha una campaña publicitaria del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) que, de manera ingeniosa llama al final de su misión con el hashtag #cierraunicef. Si la gente (y los gobiernos) aportan sus donaciones podrá acabarse la mortalidad infantil, los niños tendrán acceso a una educación y sanidad dignas, estarán protegidos frente a los abusos y la explotación, y se garantizarán sus derechos. Ese día, nos prometen, ya no habrá necesidad de UNICEF y el organismo cerrará. Los objetivos no parecen tan claros con otras organizaciones de Naciones Unidas como UNRWA.

Foto: Flickr – Ron Shoshani - Arte, gastronomía, historia, tecnología de última generación y 14 kilómetros del Mediterráneo se combinan en la segunda ciudad más grande de Israel

Un implante para la escoliosis del adolescente, producido por la firma israelí ApiFix, ha seguido suscitando interés desde que ISRAEL21c escribiera un artículo sobre él en abril de 2012.

Cinco años después hay más noticias para quienes sufren de escoliosis, o sea la curvatura anormal de la columna vertebral.