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Fri, Jun

BHN"V

A Ionatán Itzjak Maarabi, que en esta luna llena de Elul nos regaló un añito más de su vivir, crecer y de su amor ingenuo e íntegro.

A todos los niños y niñas de nuestra Kehilá, a los jóvenes en las jatibot y a quienes ingresan en el Sherut Leumí, ¡HaShem bendiga vuestro año de estudios, y Les conceda sabiduría y hatzlajá en cada etapa de este feliz tiempo!!

B.H.N.”V

Pueblo libre es un pueblo que canta. La canción sobre el mar –“Shirat haIam”- ha sido el testimonio de gratitud eterna que un pueblo en ciernes regaló a Su Creador. Todos juntos, al unísono, Moshé y los Hijos de Israel, se animaron a ejercer su primer derecho como esclavos liberados…Cantar. Inspirar a la letra a través del sonido y conjugar con el alma el más sonoro agradecimiento. Reconocer por la palabra hecha melodía que cuando se es libre también es posible mirar al Cielo y reconocer, pues… ¿Qué otra cosa es agradecer sino el simple reconocimiento del otro, de lo que El Otro hace por mí?

BHN”V

Prevención. Alerta. Cuidado. Tres conceptos que encierran una concepción de vida y un estilo a preservar. "Hishamer lejá u-shmor nafsheja meod" es el pedido –casi ruego- de nuestra Torá. Poner a resguardo nuestra vida, en demasía. 'Cuídate a ti y guarda tu alma, mucho' es el motivo que recorre la existencia de cada ser humano desde su creación.

B.H.N.”V

El hombre libre no solo recupera el habla. El hombre libre, se anima a cantar. La esencia de la libertad no ocurre cuando los cuerpos abandonan sus cadenas sino cuando las almas se elevan en una melodía y dibujan contornos armoniosos y esbeltos…Pues el hombre libre recupera su figura y es cuando lo podemos ver en su verdadera imagen. La propia. La no distorsionada por el dolor. La no sacudida por el temor. Imágenes de seres que transcurren sus mañanas y sus noches creando, creciendo, creyendo…

Cuando escribo éstas pequeñas palabras, no puedo borrar aquel 30 de junio del año que pasó. Cuando 18 días se estrellaron y se hicieron añicos entre los cientos de miles de esperanzas entretejidas en el seno del pueblo judío. Nuestros niños habían sido arrancados de sus cortas vidas, por las bestias del odio y de la impunidad. La mano brutal que hoy también dio muerte a Malají Z"L, en Iehuda y Shomrón. Ellos saben golpear bajo. Porque son bajos...lo más bajo del mundo. De un mundo que los eleva -¡elmismo mundo occidental los eleva a mártires a los asesinos!-.

Y aquí estamos. Superando también excomuniones deportivas, de productos alimenticios y demás...Vuelve, todo vuelve. Es el festival de Balak y Bil'am cotidiano. Y todo en esta semana, cuando ellos mismos vuelven...

Si no puedes con ellos, maldícelos a ellos... Estrategia que no parece novedosa y que tiene sus raíces –profundas y oscuras- en el casi ingenuo escenario bíblico (según el lector circunstancial en cada época). Claro, porque a veces, quien mantiene una 'prudencial distancia' con los sucesos del 'pasado' – ya que su presente 'iluminado' no le permite conectarse con tanta 'frivolidad intelectual'-, encuentra que el relato bíblico pertenece a un tiempo remoto, distante y por ende, pasible de ser olvidado.

Para mí, querido amigo, el escenario bíblico es un 'terremoto'...Me mueve, me conmueve, me sacude hasta las fibras más íntimas, cuando no me canso –ya superadas casi las seis décadas del vivir- de descubrir aquello que el sabio rey decía "no hay nada nuevo bajo el sol"...Y ¡cuán cierto es! Debajo de este sol, cuando asoma la talla del hombre, a veces gigante y otras pequeña, 'no hay nada nuevo'...

Vivir como judío es poder ver el relato y sentir que cada hecho me habla a mí. En todos los tiempos. Hace 3000 años, un rey mítico, temeroso de los hijos de Israel –acampados frente a su territorio- necesita 'deshacerse de ellos'. Pero debe ser original. Ya que los medios comunes –una guerra- no parecen hacerles mella... Entonces, contrata la maldición. ¿Insultos de la posmodernidad? ¿Amenazas de los días modernos? Puede ser. Pero cualquier recurso por tratarse de Israel, es válido.

Desde entonces, las 'bendiciones de aquel malvado' –el hechicero contratado a sueldo Bil'am- han quedado flotando en el ambiente... ¿Cómo bendiciones? ¿No los trataba de maldecir? Es verdad... Solo que D's puso lo Suyo. Y entonces los colores mutan, las personas cambian, los tiempos corren, y el escenario humano trae otro 'rey' y otros 'hechiceros'. Sólo que su decir hoy, parece ser más receptivo en el campo de las comunicaciones. Es cuando de las 'bendiciones de aquel malvado', aseguraban los sabios, 'debes deducir cuales fueron -y son- sus maldiciones'. Hasta el día de hoy.

Estudiemos ese pasado remoto por favor. Y veamos si algo de ello nos sacude. Nos 'mueve el piso'. Ya no hace falta leer la prensa amarilla. Prefiero los 'viejos y percudidos' pergaminos de mi Torá... Una Torá de vida. Una Torá debida...

Parashat

B.H.N.”V.

Cuando de libertad hablamos, empleamos el término “liberar”. Y si quisiéramos recorrer un poco más el vasto lenguaje humano, hallaríamos que “deshacer los haces de la opresión” alcanza en cierta dimensión al acto de liberar, que es la libertad. También nos conduce a recrear la idea de liberación –y citamos, por qué no, a los mismos profetas de Israel–, la expresión: “desatar los nudos o coyundas de la injusticia o esclavitud”. Queda claro entonces, que las definiciones que acompañan al acto del liberar, están por lo general ligadas a cierto “des-ligar” o “des-ligarse”, lo que indica a las claras una patente necesidad de “no tener nada más que ver con aquello que me aprisionaba, me inmovilizaba y hasta impedía mi marcha, mi pensar y mi decir”.

Un regalo en tiempos de Rosh Jodesh Tamuz para nuestros ojos y para nuestros corazones...

Toda una Comunidad los abraza y se regocija al verlos...Ha pasado el tiempo, pero el amor se mantiene intacto,

tanto como los recuerdos vivos que nos los dejan ver haciendo sin cesar; creando y creciendo cada día...

B.H.N.”V

 

Atrapados sin salida. No…No tenga miedo. No hablaremos de esa fenomenal película que ocupó el escenario visual y emocional unas décadas atrás, mostrándonos realidades crudas, dolorosas, suplicantes.

La vida en Egipto se tornó insoportable para aquella familia venida a pueblo –en la denominación del faraón de turno-, y transitó los precipicios profundos y escabrosos de una muerte anunciada. Tanto física como espiritual. El ‘protectorado real’ que albergó a Iaacov y sus hijos al comienzo, se transformó en una trampa mortal para sus descendientes. Se tornó en la asfixia real., donde sólo el clamor perdido entre las densas humaredas de la noche, podía escucharse. Llantos y quejidos parecían herrumbrarse bajo el golpe pertinaz y certero de la maza egipcia sobre los dolidos y extenuados cuerpos hebreos. Allí es cuando comprendemos la circunstancial revelación de D’s a Moshé “en medio de la zarza”.

Los que tienen coronita...
La cuestión de los Nombres, es significativa para la tradición judía. Lo sabemos bien. A tal punto que la Torá misma llama así a uno de sus Libros, el segundo más precisamente: "Shemot", insinuándonos acerca de cómo a la llegada a Egipto y la postrer esclavitud, habrían de ser los 'nombres de los hijos de Israel... junto a Iaacov, cada hombre y su respectiva familia vinieron', el referente esencial en la dosis de liberación.