Saliendo de Egipto

Parasha
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B.H.N.”V

Pueblo libre es un pueblo que canta. La canción sobre el mar –“Shirat haIam”- ha sido el testimonio de gratitud eterna que un pueblo en ciernes regaló a Su Creador. Todos juntos, al unísono, Moshé y los Hijos de Israel, se animaron a ejercer su primer derecho como esclavos liberados…Cantar. Inspirar a la letra a través del sonido y conjugar con el alma el más sonoro agradecimiento. Reconocer por la palabra hecha melodía que cuando se es libre también es posible mirar al Cielo y reconocer, pues… ¿Qué otra cosa es agradecer sino el simple reconocimiento del otro, de lo que El Otro hace por mí?

B.H.N.”V

Pueblo libre es un pueblo que canta. La canción sobre el mar –“Shirat haIam”- ha sido el testimonio de gratitud eterna que un pueblo en ciernes regaló a Su Creador. Todos juntos, al unísono, Moshé y los Hijos de Israel, se animaron a ejercer su primer derecho como esclavos liberados…Cantar. Inspirar a la letra a través del sonido y conjugar con el alma el más sonoro agradecimiento. Reconocer por la palabra hecha melodía que cuando se es libre también es posible mirar al Cielo y reconocer, pues… ¿Qué otra cosa es agradecer sino el simple reconocimiento del otro, de lo que El Otro hace por mí?

Aquí, en la salida de Egipto, hay visión. “Raatá shifjá al haiam ioter mishejazá Iejezkel ben Buzi haCohen” afirmaban nuestros maestros. ´Una simple esclava pudo ver a orillas del mar más que todo lo que profetizó en visión Iejezkel el profeta…´. Hay milagro cuando participamos en él. Aún la mujer más simple y el hombre menos adiestrado en el campo espiritual alcanzaron a ver más que el experimentado e inspirado profeta bíblico.

Abrir los ojos estimado lector, también es signo de libertad. Bocas que se abren, ojos que se develan, manos que se elevan. Allí el cuerpo físico de la liberación. Y la elocuencia de nuestra sagrada Torá al mostrárnoslo en un recorrido lineal y preciso. ¿Estaremos tal vez en la cúspide del recorrido?

Todo parecería indicar que sí. Este colectivo humano despojado de su humanidad en el cautiverio y exilio, recobra su forma. Despliega sus alas, si así nos permiten graficarlo. Irrumpe en un canto rimado que hace de sus propias palabras un encanto por la vida.

Pero falta aun. Porque nuestros sabios aspiraban a lo sublime. “Veéin leja ben jorin ela mi sheosek ba Torá” agregaban entre las letras aleccionadoras del Pirké Avot. ´Y no tienes persona libre en el mundo sino aquella que se dedica al estudio de la Torá´. Adjetivar la libertad es poder alimentarla de contenidos. El ´Iam Suf´ -Mar Rojo o de los Juncos- debe esperar por la Montaña. Allí, cuando se conjugan en la naturaleza las profundidades de la mar con la cima de las montañas, es posible conformar el cuadro final. Es cuando podrá el artista en su inspiración darle su toque ideal a su obra. Y El Creador dará Su más bella pincelada en Jorev, aquel ´Har haElokim´ -la Montaña de D´s- desde donde La Voz alcanzará a Sus hijos y la humanidad toda.

Este Shabat habremos de escuchar una vez “esa Voz que sale a diario desde el Monte Jorev y clama: ¡Pobre de las criaturas que no se ocupan del estudio de la Tora! “. Una voz que habla en medio del fuego, una ´Voz grande que no tiene fin´, al decir de nuestra Torá.

Ahora la libertad estará garantida. “Aseret haDibrot”-Los Diez Mandamientos- como hemos conocido desde siempre su traducción, son un poco más que eso. ´Diber´ es palabra. Y aquí La Palabra tuvo lugar de una vez para siempre. Ya que D´s habló para que hasta hoy sigamos escuchando

Esa es la tarea. Hacer Su Palabra audible, más allá del ruido que nos rodea. De la vorágine que no nos permite escuchar, sino tan solo oír de paso e intentar no sucumbir. HaShem habla cada día, afirmaban los sabios. El tema es como alcanzar el nivel auditivo necesario. Cómo sensibilizar y agudizar nuestros sentidos para superar la sordera espiritual del hombre moderno.

Aquí llegan los ´Mandamientos´. Diez en total como para facilitarnos el compromiso. Tantos como las ´Diez alocuciones con las que D´s creó el mundo´. Descubrir el mundo es comprender la Voluntad del Creador. Comprender los Mandamientos, es Descubrir al Creador…

Para todo ello, el ingrediente esencial se llama libertad… ´Atá Benei Jorin´ es la melodía que inunda el alma de la noche de la libertad. Saber ser libres es ante todo saber… El profundo Mar Rojo nos lleva hacia lo alto del Monte Sinai.

Este Shabat la libertad se viste con ropajes de gala. Este Shabat llegamos al Sinai para vestirnos de hombres libres. La ropa del hombre libre es la Palabra de D´s que desciende para fertilizar los sentidos y abrir las compuertas del alma…

¡¡Shabat Shalom uMeboraj!!

Rab. Moordejai Maaravi. Rabino oficial de la OLEI