¿Quienes somos?

OLEI
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Sobre la OLEI

OLEI es una Asociación Civil sin fines de lucro (amuta), constituída por voluntarios, cuyo objetivo básico es facilitar la integración de los "olim" oriundos de América Latina, a la vida, actividad y desafíos del Estado de Israel.

La acción de la OLEI se extiende por todo el territorio del Estado, contando actualmente con 23 filiales, a saber:

ZONA NORTE:

Afula, Carmiel, Haifa, Hedera, Kraiot, Naharia, Natzaret Illit y Tiberias

ZONA CENTRO:

Bat Yam, Herzlia, Kfar Saba, Natania, Petaj Tikva, Raanana, Rejovot, Rishon Letzion y Tel Aviv.

ZONA SUR Y JERUSALEM:

Jerusalem, Beer Sheva, Arad, Eilat, Ashdod, Ashkelon y Kiriat Gat.

Cada filial cuenta con una comisión directiva zonal, en donde trabajan no menos de 20 personas en cada una de ellas, ademas de la Casa Central donde funciona el Ejecutivo y las distintas comisiones de trabajo, con lo cual hacen que casi 1000 voluntarios esten permanentemente dispuestos a ayudar los objetivos de la aliá.

Tambien están secundados por un eficiente plantel de personal rentado y un sin número de profesionales que asesoran en sus areas en forma totalmente desinteresada.

La Olei tiene sus oficinas centrales en un edificio propio en la calle Marmorek 9, Tel Aviv, en donde se realiza un intenso programa de actividades.

Presidieron la Institución desde su fundación:

Itzjak Harkavi
Moshe Kitron
Yaakob Blejer
Geula Javkin
Rafael Seroussi
Eliezer Dalman
Marcos Waserman
Shimon Liberman
Ernesto Parnas
Saverio Lewinsky
Ilan Arjitecter
Mario Laib
Tzvi Ezquenazi
León Amiras
Shmuel Carp
Mario Laib
y actualmente es presidida por:
León Amiras y Victor Vaisman

Los comienzos

Como todo grupo de inmigrantes en un lugar nuevo, también los latinoamericanos buscaron desde un comienzo la mutua cercanía, desde los albores del Estado. En aquel entonces, muchos de los oriundos de América Latina eran jóvenes que habían llegado como voluntarios para luchar en la Guerra de la Independencia. En algunos casos, conformaron comunidades propias en forma organizada. En otros, fomentaban los encuentros en lugares frecuentados. Así se conformaron grupos espontáneos, sobre todo en el norte y centro del país.

Esos grupos espontáneos y aislados cedieron a la necesidad de crear una organización más estable y formal, para apoyar al creciente número de "olim" que llegaban del continente. Al comienzo, dado que el factor aglutinante era el idioma, los oriundos de Brasil conformaron una organización separada, pero al cabo de poco tiempo se fusionaron y a fines del año 1955 tuvo lugar la reunión constitutiva de la OLEI.

En los registros de la Gimnasia Herzlía del año 1908, rescados por Moshé Nes-El, aparecen tres alumnos cuyos padres declaran haber inmigrado a Eretz Israel desde Argentina. Esa es una evidencia remota de presencia latinoamericana en Israel. Dicha presencia no se interrumpió jamás. Por el contrario, se fue acrecantando con el correr de los años, mientras la inmigración a la entonces Palestina era prácticamente libre. Hubo judíos latinoamericanos que combatieron en las filas de los batallones judíos durante la Primera Guerra Mundial y el pequeño pero intermitente flujo de aliá fue haciéndose más copioso. En el año 1935 inmigraron a las costas de Eretz Israel 615 latinoamericanos. En 1936 comenzaron los disturbios provocados por la gran huelga árabe, que culminaron con la publicación del Libro Blanco de 1939: las puertas de Eretz Israel se habían limitado para la inmigración judía, ahora se podía inmigrar o portando un certificado que se incorporaba a "la cuota" anual permitida, o en forma ilegal. Los trágicos sucesos en Europa al estallar la Segunda Guerra Mundial, hicieron que los judíos de América Latina quedaran lejos en la escala de prioridades, tanto para certificados como para la inmigración ilegal. La inmigración latinoamericana se reanudó en 1945 y estuvo marcada por dos eventos de importancia, uno declarativo, la reunión del Primer Congreso Sionista Latinoamericano, que se reunió en Montevideo entre el 10 y el 15 de Marzo, y el otro práctico y simbólico: la entrega de diez certificados de inmigración a Israel otorgados en el mes de Mayo. En el mes de Octubre, rodeados del cariño de toda la comunidad que concurrió al puerto de Buenos Aires a despedirlos, zarparon los jóvenes pioneros, que al poco tiempo de llegar se encontrarían exponiendo sus vidas en la Guerra de la Independencia. Eran sus nombres: Matitiahu Draznin (Dori), Baruj Faierstein (Tzuri), Menajem Katzkovitz (Karmi), Nejama Katzkovitz (Karmi), Jaim Kopelof, Arie Slutzky, Mordejai Wainerman, Daniel Guigui, Eliahu Taube y Jana Shenkman. Desde entonces y hasta ahora, la aliá latinoamericana no dejó de llegar, de todos los países, edades y clases sociales, poblando el país a lo largo y a lo ancho.

Objetivos y Funciones

El capítulo 2 de los estatutos de la OLEI enumera los objetivos de la institución. He aquí los más destacados:

Estimular la aliá de los judíos de Latinoamérica, España y Portugal.

Facilitar la absorción de dichos olim en Israel y acelerar su integración en la vida del Estado y en la sociedad israelí, coadyuvando fundamentalmente a la defensa de sus derechos básicos.

Profundizar y ampliar la colaboración con las comunidades judías de Latinoamérica, España y Portugal para asegurar la continuidad de la vida nacional del pueblo judío y fortalecimiento del Estado de Israel.

Instruir a los nuevos olim, residentes temporarios y turistas de América Latina, España y Portugal y ayudarles en todo cuanto se refiere a sus derechos y obligaciones hacia el país y sus leyes en general y en particular a todo lo relacionado con aduana, impuestos, condiciones de vivienda, gestión de hipotecas, derechos especiales para los inmigrantes, ocupación y trabajo, sueldos y jornales, condiciones sociales, colonización y cooperación, estudio para niños y adultos, salud, socorro, inversiones monetarias, construcción e industrias, bancos y sociedades económicas en general.

Crear directa o indirectamente fondos de ayuda recíproca y cajas de crédito.

Estimular en los olim el estudio del idioma hebreo, la historia del pueblo judío, los orígenes y conocimiento del país con el objeto de acercarlos a la cultura judo-israelí.

Concretar toda otra actividad, sin excepción ni limitación alguna, que según el criterio de la Institución esté orientada al logro de los objetivos descriptos, tanto en beneficio de la OLEI como de los olim o del movimiento sionista en general, con la expresa condición que ninguna de todas las actividades citadas, ni directa ni indirectamente sean destinadas a la repartición de ganancias entre sus socios.

DEFENSA DE LOS DERECHOS DEL OLE

La OLEI es el cuerpo que representa a los ciudadanos israelíes oriundos de América Latina ante las diversas instituciones encargadas de la absorción en Israel.

En calidad de tal, sus representantes son los encargados de estudiar y discutir las condiciones de absorción con la Agencia Judía, el Ministerio de Absorción, la Comisión de Inmigración y Absorción de la Knesset y otros Ministerios y reparticiones públicas.

Una de las funciones mas importantes de la OLEI consiste en velar por los derechos del ole en general y del latinoamericano en particular.

Interviene oportunamente para facilitar a los olim latinoamericanos:

Revalidar sus títulos profesionales mediante exámenes en castellano

A su arribo al país, residir en Centros de Absorción

Que todos los países latinoamericanos sean considerados en "Estado de Emergencia"

Que en situaciones de real peligro los comunicados radiales lo sean también en español.

Le correspondió la iniciativa de introducir la "Canasta de Absorción", etc,etc.

SERVICIOS BASICOS PRESTADOS POR LA OLEI

Asesoramiento y estimulo pre-aliá:

La tarea comienza practicamente en el Continente, mediante una intercomunicación permanente y constructiva con las comunidades judías, incluso visitas recíprocas y con potenciales "olim", a quienes se evacúa todo tipo de consultas y se proporciona información sobre temas de "alia y klita", muy especialmente relacionado con profesiones, así como posibilidades en el campo de vivienda y trabajo.

Recepción en el aeropuerto Ben Gurión:

Voluntarios idóneos, especializados y experimentados reciben a los "olim" en el aeropuerto, sin limitaciones de tiempo u horario; por razones de idioma en la mayor?a de los casos, les ayudan a completar la documentación requerida por el Ministerio del Interior, el de Kiltá y la Agencia Judía, a percibir las sumas de dinero que deben recibir a su llegada (Canasta de Absorción), retiro de equipajes, traslado a destino y a solucionar todo tipo de imprevistos.

Se les hace entrega de un prospecto con direcciones y teléfonos de todas las reparticiones públicas y privadas ante las cuales deben actuar, con un calendario de prioridades sobre trámites indispensables que deben cumplimentarse inmediatamente. Además la nómina de todas las filiales Olei, teléfonos y encargados de klita, así como todo otro tipo de material informativo, incluso el último ejemplar del periódico "Olei".

Bolsa de Trabajo:

En la casa matriz, a cargo de un coordinador central y en las filiales. Su vinculación con importantes fuentes de trabajo, industrias, comercios, Bancos, profesionales, servicios, etc., le permite poder ayudar a solucionar permanentemente numerosos casos , no obstante la actual recesión económica, con un alto índice de desocupación, que gravita negativamente en este rubro básico de la klita.

Ofrece colaboración en la preparación de la documentación profesional o cualquier otra que sea necesaria para acreditar idoneidad ante el empleador y traducir y hacer legalizar diplomas y certificados de trabajo. En caso de necesidad se acompaña al ole a entrevistas de trabajo, para solucionar problemas de idioma o de otra índole.

Informacion y asesoramiento:

Tanto en las oficinas centrales como en las filiales de todo el país, se presta servicio de "orientación" para el ole, candidatos de alia, turistas y terceros interesados en general, a cargo de vountarios y personal técnico capacitado.

Vivienda:

Se orienta al ole entre las distintas opciones: compra o alquiler, sector público o mercado privado. Se asesora acerca de los procedimientos a seguir ante las correspondientes reparticiones, tipos de subsidios, etc. Se colabora en la búsqueda de vivienda adecuada y accesible, procurando soluciones que permitan economizar gastos de comisión, formalización de contratos y demás trámites indispensables.

OTROS SERVICIOS IMPORTANTES QUE SE BRINDAN

Periódicos en castellano de la Central y Filiales
Consultorios jurídicos e impositivos
Actividades Sociales y Culturales
Cursos de Hebreo
Préstamos de apoyo de la Caja de Créditos
Fondo de Ayuda de Emergencia
Línea abierta telefónica de contención emocional
Depósito de enseres de primera necesidad

Algunas Estadísticas

No todas las estadísticas son completas, pero aun los datos fragmentados, en algunos casos, son altamente reveladores. Entre los años 1948-51, enseguida después de la declaración de la independencia de Israel, los latinoamericanos llegaron a un promedio de 495 personas por año, casi todas ellas jóvenes, militantes de los movimientos juveniles sionistas realizadores. Eran los años en los cuales Israel vivía de los sueños, con austeridad y racionamiento, mientras recibía contingentes masivos de inmigrantes.

Los 15 años siguientes, 1952-66, indican un promedio de 1362 inmigrantes latinoamericanos por año, un alza de casi 200%, que continúa durante los 14 años siguientes, 1967-80, en los cuales el promedio asciende a 2787 inmigrantes anuales, una constante que coloca a América Latina en un lugar de privilegio en la inmigración judía a Israel del mundo libre. En este período inciden los acontecimientos en el Continente: las dictaduras militares en Argentina, Chile y Uruguay.

A continuación se registra un descenso respecto al tope anterior, con excepción del año 2002 que ante la crisis económica argentina inmigran alrededor de 6.000 personas. Aproximadamente el 60% de los inmigrantes latinoamericanos son oriundos de Argentina.

Desde los comienzos del Estado, la inmigración desde Latinoamérica ha sido una constante. Si bien no fue muy importante en números, debemos coincidir que básicamente fue una aliá de altos ideales sionistas que ayudo en gran forma a la creación y desarrollo del país.

Latinoamericanos fundaron kibutzim, fueron altos funcionarios en hospitales y escuelas, importantes empresarios y hombres de negocios, etc.etc., dejando muy en alto el potencial de esta aliá.

En el proceso de inmigración y absorción de Latinoamérica, la Organización cumple un rol de primera magnitud, a la par y en acción coordinada con la Agencia Judía y el Ministerio de Absorción, con quienes comparte proyectos, planes y la atención directa de los olim, desde su arribo al país y a travás de todas las etapas de su integración a la vida activa de Medinat Israel.

Voluntarios

La OLEI es la única organización de olim en Israel que funciona casi exclusivamente con el trabajo voluntario de sus socios. El trabajo rentado, tanto en la sede central como en las filiales, se reduce al mínimo necesario para mantener la esctructura de la organización en su parte administrativa, y a personal técnicamente capacitado para la absorción e integración de los olim.

Este singular e inédito aspecto de su funcionamiento, no es más que una extensión de la cultura comunitaria que la aliá latinoamericana trae consigo de sus países de origen, y un reflejo de la motivación sionista y desinteresada que la caracteriza.

Todos los activistas de la institución, tanto en la central como en las filiales, desde los presidentes hasta el último de los vocales suplentes, trabajan voluntariamente y sin remuneración alguna. El equipo administrativo rentado no llega a diez personas en todo el país, en tanto que los voluntarios bordean el millar.

Periódicamente, la OLEI organiza cursos de capacitación para sus voluntarios, cubriendo éstos los aspectos legales, sociales y psicológicos del trabajo, impartiendo así conocimientos que son volcados después a la actividad práctica por las personas encargadas de hacerlo.

Voceros

La OLEI es el cuerpo que representa a los ciudadanos israelíes oriundos de América Latina, España y Portugal ante las diversas instituciones encargadas de la absoción en Israel. En calidad de tal, sus representantes son los encargados de negociar y discutir las condicones de absorción con la Agencia Judía, el Ministerio de Absorción y la Comisión de Inmigración y Absorción de la Knéset. En el plano laboral, negocia y discute con el Ministerio de Trabajo y participa activamente en los debates relevantes mantenidos en la comisión de Absorción de la Central Obrera (Histadrut). Aparte de la representación a ese alto nivel, lo hace también ante mutuales médicas, ante instituciones encargadas de convalidar títulos y/o certificados, ante las autoridades aduaneras y ante la dirección de tránsito para revalidar registros de conducción o rendir examen en español.

La OLEI integra, junto con otras organizaciones de olim, el ente coordinador de las mismas en Israel, presidido actualmente por nuestro vice-presidente Mario Laib. Como tal y especialemente debido a su organización, su palabra es escuchada con suma atención, tanto por el resto de las organizaciones, a quienes asesora, como por los entes públicos y estatales.

Iniciativas

Una de las funciones más importantes de la OLEI, consiste en velar por los derechos del olé en general, y del latinoamericano en particular.

Algunus ejemplos del trabajo y logros de la institución al frente de la reivindicación de los olim latinoamericanos. Fue ella quien libró la exitosa batalla para permitir que los médicos latinoamericanos, que deben rendir el examen de capacitación, puedan acceder a un curso dictado en español y rendirlo en ese idioma.

Fue también la OLEI la que proporciono la reforma de la reglamentación aduanera, que permite al olé renunciar a la adquisición de bienes libres de impuestos, percibiendo en su lugar una bonificación en dinero. Esta reglamentación beneficia al olé que llega sin recursos.

Antes de eso obtuvo la institución, al cabo de una lucha tenaz, el status de "países problemáticos" para algunos países latinoamericanos que atraviesan por agudas crisis económicas. Este status, que la OLEI brega ahora por ampliar su alcance a mas países del Continente, le permite al olé acogerse a una larga serie de privilegios importantes.

Cuando como consecuencia de la política de "absorción directa" se elaboró en las instancias centrales un plan que comprendía la clausura de los centros de absorción, la institución logró, con la autoridad que le confiere su conocimiento directo de la realidad, la apertura de dichos centros para la aliá de América Latina.

La sede

La actividad de la OLEI fue previa a su creación oficial, como un símbolo de lo que vendría: primero la acción, después los estatutos. Durante aquellos años, los encuentros se llevaban a cabo en casas de compañeros, varios de ellos ya desaparecidos, como Rajel Levy o el abogado Aloni en Tel Aviv, o la casa de Abraham Shai en Haifa.

Como la organización existía en la práctica, aunque todavía no en los papeles, y su actividad cobraba importancia a medida que aumentaban los contigentes de olim de América Latina, durante los años 1953-54 las reuniones se llevaron a cabo en una oficina de la Agencia Judía en la calle Hayarkón en Tel Aviv. En 1955 se crea oficialmente la OLEI, que hasta el año 1960 se reune en las instalaciones del Agrobank. En dicho año, la necesidad exige pasar a un lugar más amplio, no compartido, donde se pueda mantener un horario de atención acorde a las necesidades y con lugar para archivar la creciente documentación. Eso se logra en el pequño subsuelo de la calle Hameasfim 18 (actual Laskov), sede de la OLEI hasta 1971.

En dicho año, bajo la presidencia de Gueula Javkin, se da el audaz paso de adquirir una sede propia. Se trata de la casa ubicada en Rotschild 120, uno de los lugares más bellos y concurridos de Tel Aviv. La casa, que había pertenecido a Israel Rokaj, segundo intendente de Tel Aviv, respondía con creces a las necesidades de la Institución. En sus instalaciones había lugar para el trabajo cotidiano, para una biblioteca y para actividades especiales en el terreno de la cultura.

Más que problemas de lugar, son las disposiciones burocráticas las que obligan a la OLEI a dejar esa sede al cabo de más de 20 años. Por disposición municipal, toda esa zona es residencial y no admite instituciones del carácter de la nuestra. Desde hace algunos años penden edictos de desalojo, que han sido reiteradamente diferidos.

Ahora la nueva sede está en la intersección de las calles Marmorek y Bilu, al lado del auditorio Mann y el teatro Habima, en un edificio nuevo, aocmodado a las necesidades de la OLEI.

Excepción hecha de dos casos en que la sede es propia (Beer Sheva y Natania), la mayoría de las filiales tienen sedes en casas alquiladas y por gentileza de los municipios o de los consejos regionales de la Histadrut (Central Obrera Israelí). Hace pocos meses atras se firmó un convenio entre la OLEI, la Agencia Judía y la municipalidad de Ashdod para una sede propia para la filial.

Periodismo

Desde muy temprano se sintió la necesidad de comunicación y expresión por parte de la masa societaria de la OLEI. Es así que en forma esporádica, hasta el año 1973, fue apareciendo una pulicación preparada y editada por el personal de la Institución, que respondía al nombre de Alya.

Entre los años 1976-79, la OLEI publicó páginas informativas bisemanales en los períodicos Aurora y Semana. Pero en 1979, el pro secretario de entonces Saverio B. Lewinsky fundó la revista OLEI, que aparece hasta ahora en forma ininterrumpida.

El continente

Uno de los temas que la OLEI se propone profundizar y que se cuente entre sus mayores prioridades es el de las relaciones con el continente latinoamericano.

A diferencia de otras aliot, que llegaron a Israel en forma masiva haciendo desaparecer así a las comunidades en sus lugares de origen, la aliá de América Latina se asemeja a las del resto del mundo libre: tras ella hay vivas comunidades judías y sionistas.

Otras organizaciones de olim han sabido aprovechar esa realidad para beneficio mutuo, tanto de las comunidades originarias, como de los olim. Ello debería ser mucho más pronunciado en el caso de los latinoamericanos, por cuanto su idiosincrasia los lleva a convertirse en una de la reservas de olim más importantes del mundo libre, siendo lo más natural que los de allí viesen en los de aquí al puente hacia la nueva cultura que les aguarda y los de aquí vean en los de allí a sus futuros compañeros.

En la realidad, la cooperación existe y en los últimos años comenzó a funcionar en Buenos Aires una comisión de la OLEI para fortalecer los vínculos. Sin embargo, organizaciones de olim han logrado profundizar mucho más este contacto para fortalecerse así mutuamente.

Planes Regionales

El primer "plan regional" surgió en Beer Sheva, capital del Neguev, por iniciativa local. La filial de la OLEI, apoyada por la Agencia Judía, lanzó el "plan 50 familias" que se completó en menos de un año. Estimulados por el éxito, propulsaron un segundo plan "100 familias". Cuando más adelante se lanzó el plan "3.000 familias" desde la Olei Central, 500 de ellas fueron derivadas a Beer Sheva. En el año 1986-87 se llevó a cabo el primer plan Carmiel, por iniciativa de la OLEI y del municipio interesado. El intendente Baruj Wanger viajó a la Argentina y comprometió allí a 120 familias, para las cuales preparó la infraestructura necesaria: casa y trabajo acorde a las capacidades y necesidades de cada uno. El ejemplo cundió porque el éxito fue grande. El siguiente intendente que viajó fue Shaúl Amor de Migdal Haemek y posteriormente el intendente de Nazareth Illit Menajem Ariav.

La "aliá planificada", una de las más efectivas respuestas de la OLEI a las exigencias del momento, no se limita a los planes regionales, en estrcha colaboración con los consejos municipales. Otro de los proyecto ensayados con éxito fue el de los planes profesionales y los contadores depués. El factor que proporciona el trabajo compromete y deriva a los olim potenciales, en tanto los respectivos concejos municipales reservan la vivienda. En todos los casos, los olim llegaron a ulpanim y al término de los estudios (incluidas las reválidas), tenían vivienda y contratos de trabajo.

Los proyectos regionales continuaron siempre con la misma fórmula: a nivel municipal se buscan las soluciones en cooperación con la OLEI, la Agencia Judía provee listas de candidatos en el continente y el Ministerio de Absorción subvenciona los presupuestos necesarios. Cuando una de las instancias no respetó este orden, el proyecto fracasó, como fue el caso de Dimona. No así en Arad (40 familias), Maalot (60 familias), Afula (50 familias) o Sderot (60 familias). Asi mismo se ampliaron los proyectos en Carmiel, Nazareth Illit, Beit Shemesh, Ashkelón y Jerusalem.

En el Kibutz

Los primeros contingentes de olim oriundos de América Latina eran en su mayoría jóvenes activistas de movimientos juveniles. No es de extrañar, por lo tanto, que la mayoría de ellos se integraran a kibutzim. No contentos con ello, sin embargo, conscientes de su rol educativo para la juventud que quedaba tras ellos en el Continente, se abocaron a la tarea de formar sus propios kibutzim, para poder así recibir mejor a sus hermanos. El primero que surgió fue Mefalsim, del Dror en 1949, ubicado en lo que hoy llamamos cómodamente "las puertas del Néguev", pero que entonces tenía señas exactas para ubicarlo: se va derecho por la ruta, hasta el cartel que dice: peligro, frontera. El Hashomer Hatzair fundó un año después a Gaash al norte de Tel Aviv y al lado del mar que "nos une a nuestros hermanos en el continente del cual venimos, a ellos extendemos nuestro brazo y nuesta voz, llamándolos a nuestra casa abierta de par en par". Muy poco tiempo después fundaba el Hanoar Hatzioní el Kibutz Ein Hashloshá (Manantial de los tres) en memoria de tres de los compañeros latinoamericanos de ese movimiento que habían ofrendado sus jóvenes vidas durante la Guerra de Liberación: Débora Epstein, Iaacov Kroch y Abraham Geler. El especial cariño de la aliá latinoamericana por el kibutz no cesó desde entonces, al punto que difícilmente haya un kibutz en Israel que no tenga entre sus miembros a latinoamericanos y en muchos casos en un número significativamente alto y en cargos de importancia. Ello no podía ser de otra manera, si se tiene en cuenta que el 15% de la aliá latinoamericana se asienta en kibutzim hasta el día de hoy. Como elemento comparativo, baste recordar que los kibutzim representan apenas un poco más del 3% del total de la población israelí.

En el Moshav

El Moshav no constituyó desde un principio una fuente de atracción para la aliá latinoamericana aunque ya en 1950 se fundó Mevó Betar con un contingente proveniente de América Latina, al lado de lo que entonces era la peligrosa frontera con Jordania. Lo creó un grupo de jóvenes pioneros del movimiento Betar, que canalizaron por esa vía sus ansias de colonización, siendo que ideológicamente no se identificaban con el socialismo kibutziano. Al cabo de unos años, la idea del moshav comenzó a cautivar a quienes querían tomar parte activa en la realización pionera sin otro compromiso ideológico que el kibutz, al tiempo que atraía a una clase media que, ya por problemas de edad, ya de recursos enonómicos, veía en el moshav una respuesta acorde a sus posibilidades. Uno de los ejemplos más curiosos es el actual moshav Nir Tzvi, fundado con el nombre de Kfar Argentina. Si bien recién a mediados de la década del cincuenta se instalaron sus primeros pobladores, su fundación tuvo lugar en 1950 en... Buenos Aires. Un grupo liderado por Moshé Melman creó entonces una compañía de acciones mediante la cual, en forma paulatina, cada accionista podía asegurarse un lugar en el futuro moshav. Hay moshavim en los cuales los latinoamericanos conforman la espina dorsal. Uno de ellos es Cojav, al cual en 1963 arribó un grupo de 50 familias latinoamericanas. En todo el moshav hay hoy poco más de 100 familias, de las cuales el 60% son procedentes de América Latina. Ambas formas de inserción latinoamericana continúan vigentes hasta el día de hoy y en forma creciente. El ejemplo más reciente de un moshav fundado por latinoamericanos es Avtalión, fundado en 1987.

A otras aliot

Si bien la preocupación directa de una institución como OLEI es la integración de olim de América Latina, su identificación sionista y su inserción en la sociedad israelí no le permiten quedar al margen de otras funciones, cuando las circunstancias lo requieren. Es así como la OLEI se ve involucrada en la ayuda a olim de otras latitudes, ya sea en forma directa o colaborando estrechamente con otras organizaciones de olim.

Sin proponérselo previamente, la OLEI adoptó a los 360 olim que llegaron de Albania en 1991. Los olim fueron concentrados en Beer Sheva, Ashdod, Carmiel y Kiriat Yam. El acercamiento comenzó por una cuestión idiomática. El idioma albano es uno de los más difíciles y poco conocidos en Europa, pero casi todos los olim hablan italiano. Ello permite que los hispano parlantes puedan entenderse con ellos mejor que otros y es así como los voluntarios de la OLEI se encontraron traduciendo documentos y ubicando en trabajo a los olim albanos.

 

Sobre la OLEI

OLEI es una Asociación Civil sin fines de lucro (amuta), constituída por voluntarios, cuyo objetivo básico es facilitar la integración de los "olim" oriundos de América Latina, a la vida, actividad y desafíos del Estado de Israel.

La acción de la OLEI se extiende por todo el territorio del Estado, contando actualmente con 23 filiales, a saber:

ZONA NORTE:

Afula, Carmiel, Haifa, Hedera, Kraiot, Naharia, Natzaret Illit y Tiberias

ZONA CENTRO:

Bat Yam, Herzlia, Kfar Saba, Natania, Petaj Tikva, Raanana, Rejovot, Rishon Letzion y Tel Aviv.

ZONA SUR Y JERUSALEM:

Jerusalem, Beer Sheva, Arad, Eilat, Ashdod, Ashkelon y Kiriat Gat.

Cada filial cuenta con una comisión directiva zonal, en donde trabajan no menos de 20 personas en cada una de ellas, ademas de la Casa Central donde funciona el Ejecutivo y las distintas comisiones de trabajo, con lo cual hacen que casi 1000 voluntarios esten permanentemente dispuestos a ayudar los objetivos de la aliá.

Tambien están secundados por un eficiente plantel de personal rentado y un sin número de profesionales que asesoran en sus areas en forma totalmente desinteresada.

La Olei tiene sus oficinas centrales en un edificio propio en la calle Marmorek 9, Tel Aviv, en donde se realiza un intenso programa de actividades.

Presidieron la Institución desde su fundación:

Itzjak Harkavi
Moshe Kitron
Yaakob Blejer
Geula Javkin
Rafael Seroussi
Eliezer Dalman
Marcos Waserman
Shimon Liberman
Ernesto Parnas
Saverio Lewinsky
Ilan Arjitecter
Mario Laib
Tzvi Ezquenazi
León Amiras
Shmuel Carp
Mario Laib
y actualmente es presidida por:
León Amiras y Victor Vaisman

Los comienzos

Como todo grupo de inmigrantes en un lugar nuevo, también los latinoamericanos buscaron desde un comienzo la mutua cercanía, desde los albores del Estado. En aquel entonces, muchos de los oriundos de América Latina eran jóvenes que habían llegado como voluntarios para luchar en la Guerra de la Independencia. En algunos casos, conformaron comunidades propias en forma organizada. En otros, fomentaban los encuentros en lugares frecuentados. Así se conformaron grupos espontáneos, sobre todo en el norte y centro del país.

Esos grupos espontáneos y aislados cedieron a la necesidad de crear una organización más estable y formal, para apoyar al creciente número de "olim" que llegaban del continente. Al comienzo, dado que el factor aglutinante era el idioma, los oriundos de Brasil conformaron una organización separada, pero al cabo de poco tiempo se fusionaron y a fines del año 1955 tuvo lugar la reunión constitutiva de la OLEI.

En los registros de la Gimnasia Herzlía del año 1908, rescados por Moshé Nes-El, aparecen tres alumnos cuyos padres declaran haber inmigrado a Eretz Israel desde Argentina. Esa es una evidencia remota de presencia latinoamericana en Israel. Dicha presencia no se interrumpió jamás. Por el contrario, se fue acrecantando con el correr de los años, mientras la inmigración a la entonces Palestina era prácticamente libre. Hubo judíos latinoamericanos que combatieron en las filas de los batallones judíos durante la Primera Guerra Mundial y el pequeño pero intermitente flujo de aliá fue haciéndose más copioso. En el año 1935 inmigraron a las costas de Eretz Israel 615 latinoamericanos. En 1936 comenzaron los disturbios provocados por la gran huelga árabe, que culminaron con la publicación del Libro Blanco de 1939: las puertas de Eretz Israel se habían limitado para la inmigración judía, ahora se podía inmigrar o portando un certificado que se incorporaba a "la cuota" anual permitida, o en forma ilegal. Los trágicos sucesos en Europa al estallar la Segunda Guerra Mundial, hicieron que los judíos de América Latina quedaran lejos en la escala de prioridades, tanto para certificados como para la inmigración ilegal. La inmigración latinoamericana se reanudó en 1945 y estuvo marcada por dos eventos de importancia, uno declarativo, la reunión del Primer Congreso Sionista Latinoamericano, que se reunió en Montevideo entre el 10 y el 15 de Marzo, y el otro práctico y simbólico: la entrega de diez certificados de inmigración a Israel otorgados en el mes de Mayo. En el mes de Octubre, rodeados del cariño de toda la comunidad que concurrió al puerto de Buenos Aires a despedirlos, zarparon los jóvenes pioneros, que al poco tiempo de llegar se encontrarían exponiendo sus vidas en la Guerra de la Independencia. Eran sus nombres: Matitiahu Draznin (Dori), Baruj Faierstein (Tzuri), Menajem Katzkovitz (Karmi), Nejama Katzkovitz (Karmi), Jaim Kopelof, Arie Slutzky, Mordejai Wainerman, Daniel Guigui, Eliahu Taube y Jana Shenkman. Desde entonces y hasta ahora, la aliá latinoamericana no dejó de llegar, de todos los países, edades y clases sociales, poblando el país a lo largo y a lo ancho.

Objetivos y Funciones

El capítulo 2 de los estatutos de la OLEI enumera los objetivos de la institución. He aquí los más destacados:

Estimular la aliá de los judíos de Latinoamérica, España y Portugal.

Facilitar la absorción de dichos olim en Israel y acelerar su integración en la vida del Estado y en la sociedad israelí, coadyuvando fundamentalmente a la defensa de sus derechos básicos.

Profundizar y ampliar la colaboración con las comunidades judías de Latinoamérica, España y Portugal para asegurar la continuidad de la vida nacional del pueblo judío y fortalecimiento del Estado de Israel.

Instruir a los nuevos olim, residentes temporarios y turistas de América Latina, España y Portugal y ayudarles en todo cuanto se refiere a sus derechos y obligaciones hacia el país y sus leyes en general y en particular a todo lo relacionado con aduana, impuestos, condiciones de vivienda, gestión de hipotecas, derechos especiales para los inmigrantes, ocupación y trabajo, sueldos y jornales, condiciones sociales, colonización y cooperación, estudio para niños y adultos, salud, socorro, inversiones monetarias, construcción e industrias, bancos y sociedades económicas en general.

Crear directa o indirectamente fondos de ayuda recíproca y cajas de crédito.

Estimular en los olim el estudio del idioma hebreo, la historia del pueblo judío, los orígenes y conocimiento del país con el objeto de acercarlos a la cultura judo-israelí.

Concretar toda otra actividad, sin excepción ni limitación alguna, que según el criterio de la Institución esté orientada al logro de los objetivos descriptos, tanto en beneficio de la OLEI como de los olim o del movimiento sionista en general, con la expresa condición que ninguna de todas las actividades citadas, ni directa ni indirectamente sean destinadas a la repartición de ganancias entre sus socios.

DEFENSA DE LOS DERECHOS DEL OLE

La OLEI es el cuerpo que representa a los ciudadanos israelíes oriundos de América Latina ante las diversas instituciones encargadas de la absorción en Israel.

En calidad de tal, sus representantes son los encargados de estudiar y discutir las condiciones de absorción con la Agencia Judía, el Ministerio de Absorción, la Comisión de Inmigración y Absorción de la Knesset y otros Ministerios y reparticiones públicas.

Una de las funciones mas importantes de la OLEI consiste en velar por los derechos del ole en general y del latinoamericano en particular.

Interviene oportunamente para facilitar a los olim latinoamericanos:

Revalidar sus títulos profesionales mediante exámenes en castellano

A su arribo al país, residir en Centros de Absorción

Que todos los países latinoamericanos sean considerados en "Estado de Emergencia"

Que en situaciones de real peligro los comunicados radiales lo sean también en español.

Le correspondió la iniciativa de introducir la "Canasta de Absorción", etc,etc.

SERVICIOS BASICOS PRESTADOS POR LA OLEI

Asesoramiento y estimulo pre-aliá:

La tarea comienza practicamente en el Continente, mediante una intercomunicación permanente y constructiva con las comunidades judías, incluso visitas recíprocas y con potenciales "olim", a quienes se evacúa todo tipo de consultas y se proporciona información sobre temas de "alia y klita", muy especialmente relacionado con profesiones, así como posibilidades en el campo de vivienda y trabajo.

Recepción en el aeropuerto Ben Gurión:

Voluntarios idóneos, especializados y experimentados reciben a los "olim" en el aeropuerto, sin limitaciones de tiempo u horario; por razones de idioma en la mayor?a de los casos, les ayudan a completar la documentación requerida por el Ministerio del Interior, el de Kiltá y la Agencia Judía, a percibir las sumas de dinero que deben recibir a su llegada (Canasta de Absorción), retiro de equipajes, traslado a destino y a solucionar todo tipo de imprevistos.

Se les hace entrega de un prospecto con direcciones y teléfonos de todas las reparticiones públicas y privadas ante las cuales deben actuar, con un calendario de prioridades sobre trámites indispensables que deben cumplimentarse inmediatamente. Además la nómina de todas las filiales Olei, teléfonos y encargados de klita, así como todo otro tipo de material informativo, incluso el último ejemplar del periódico "Olei".

Bolsa de Trabajo:

En la casa matriz, a cargo de un coordinador central y en las filiales. Su vinculación con importantes fuentes de trabajo, industrias, comercios, Bancos, profesionales, servicios, etc., le permite poder ayudar a solucionar permanentemente numerosos casos , no obstante la actual recesión económica, con un alto índice de desocupación, que gravita negativamente en este rubro básico de la klita.

Ofrece colaboración en la preparación de la documentación profesional o cualquier otra que sea necesaria para acreditar idoneidad ante el empleador y traducir y hacer legalizar diplomas y certificados de trabajo. En caso de necesidad se acompaña al ole a entrevistas de trabajo, para solucionar problemas de idioma o de otra índole.

Informacion y asesoramiento:

Tanto en las oficinas centrales como en las filiales de todo el país, se presta servicio de "orientación" para el ole, candidatos de alia, turistas y terceros interesados en general, a cargo de vountarios y personal técnico capacitado.

Vivienda:

Se orienta al ole entre las distintas opciones: compra o alquiler, sector público o mercado privado. Se asesora acerca de los procedimientos a seguir ante las correspondientes reparticiones, tipos de subsidios, etc. Se colabora en la búsqueda de vivienda adecuada y accesible, procurando soluciones que permitan economizar gastos de comisión, formalización de contratos y demás trámites indispensables.

OTROS SERVICIOS IMPORTANTES QUE SE BRINDAN

Periódicos en castellano de la Central y Filiales
Consultorios jurídicos e impositivos
Actividades Sociales y Culturales
Cursos de Hebreo
Préstamos de apoyo de la Caja de Créditos
Fondo de Ayuda de Emergencia
Línea abierta telefónica de contención emocional
Depósito de enseres de primera necesidad

Algunas Estadísticas

No todas las estadísticas son completas, pero aun los datos fragmentados, en algunos casos, son altamente reveladores. Entre los años 1948-51, enseguida después de la declaración de la independencia de Israel, los latinoamericanos llegaron a un promedio de 495 personas por año, casi todas ellas jóvenes, militantes de los movimientos juveniles sionistas realizadores. Eran los años en los cuales Israel vivía de los sueños, con austeridad y racionamiento, mientras recibía contingentes masivos de inmigrantes.

Los 15 años siguientes, 1952-66, indican un promedio de 1362 inmigrantes latinoamericanos por año, un alza de casi 200%, que continúa durante los 14 años siguientes, 1967-80, en los cuales el promedio asciende a 2787 inmigrantes anuales, una constante que coloca a América Latina en un lugar de privilegio en la inmigración judía a Israel del mundo libre. En este período inciden los acontecimientos en el Continente: las dictaduras militares en Argentina, Chile y Uruguay.

A continuación se registra un descenso respecto al tope anterior, con excepción del año 2002 que ante la crisis económica argentina inmigran alrededor de 6.000 personas. Aproximadamente el 60% de los inmigrantes latinoamericanos son oriundos de Argentina.

Desde los comienzos del Estado, la inmigración desde Latinoamérica ha sido una constante. Si bien no fue muy importante en números, debemos coincidir que básicamente fue una aliá de altos ideales sionistas que ayudo en gran forma a la creación y desarrollo del país.

Latinoamericanos fundaron kibutzim, fueron altos funcionarios en hospitales y escuelas, importantes empresarios y hombres de negocios, etc.etc., dejando muy en alto el potencial de esta aliá.

En el proceso de inmigración y absorción de Latinoamérica, la Organización cumple un rol de primera magnitud, a la par y en acción coordinada con la Agencia Judía y el Ministerio de Absorción, con quienes comparte proyectos, planes y la atención directa de los olim, desde su arribo al país y a travás de todas las etapas de su integración a la vida activa de Medinat Israel.

Voluntarios

La OLEI es la única organización de olim en Israel que funciona casi exclusivamente con el trabajo voluntario de sus socios. El trabajo rentado, tanto en la sede central como en las filiales, se reduce al mínimo necesario para mantener la esctructura de la organización en su parte administrativa, y a personal técnicamente capacitado para la absorción e integración de los olim.

Este singular e inédito aspecto de su funcionamiento, no es más que una extensión de la cultura comunitaria que la aliá latinoamericana trae consigo de sus países de origen, y un reflejo de la motivación sionista y desinteresada que la caracteriza.

Todos los activistas de la institución, tanto en la central como en las filiales, desde los presidentes hasta el último de los vocales suplentes, trabajan voluntariamente y sin remuneración alguna. El equipo administrativo rentado no llega a diez personas en todo el país, en tanto que los voluntarios bordean el millar.

Periódicamente, la OLEI organiza cursos de capacitación para sus voluntarios, cubriendo éstos los aspectos legales, sociales y psicológicos del trabajo, impartiendo así conocimientos que son volcados después a la actividad práctica por las personas encargadas de hacerlo.

Voceros

La OLEI es el cuerpo que representa a los ciudadanos israelíes oriundos de América Latina, España y Portugal ante las diversas instituciones encargadas de la absoción en Israel. En calidad de tal, sus representantes son los encargados de negociar y discutir las condicones de absorción con la Agencia Judía, el Ministerio de Absorción y la Comisión de Inmigración y Absorción de la Knéset. En el plano laboral, negocia y discute con el Ministerio de Trabajo y participa activamente en los debates relevantes mantenidos en la comisión de Absorción de la Central Obrera (Histadrut). Aparte de la representación a ese alto nivel, lo hace también ante mutuales médicas, ante instituciones encargadas de convalidar títulos y/o certificados, ante las autoridades aduaneras y ante la dirección de tránsito para revalidar registros de conducción o rendir examen en español.

La OLEI integra, junto con otras organizaciones de olim, el ente coordinador de las mismas en Israel, presidido actualmente por nuestro vice-presidente Mario Laib. Como tal y especialemente debido a su organización, su palabra es escuchada con suma atención, tanto por el resto de las organizaciones, a quienes asesora, como por los entes públicos y estatales.

Iniciativas

Una de las funciones más importantes de la OLEI, consiste en velar por los derechos del olé en general, y del latinoamericano en particular.

Algunus ejemplos del trabajo y logros de la institución al frente de la reivindicación de los olim latinoamericanos. Fue ella quien libró la exitosa batalla para permitir que los médicos latinoamericanos, que deben rendir el examen de capacitación, puedan acceder a un curso dictado en español y rendirlo en ese idioma.

Fue también la OLEI la que proporciono la reforma de la reglamentación aduanera, que permite al olé renunciar a la adquisición de bienes libres de impuestos, percibiendo en su lugar una bonificación en dinero. Esta reglamentación beneficia al olé que llega sin recursos.

Antes de eso obtuvo la institución, al cabo de una lucha tenaz, el status de "países problemáticos" para algunos países latinoamericanos que atraviesan por agudas crisis económicas. Este status, que la OLEI brega ahora por ampliar su alcance a mas países del Continente, le permite al olé acogerse a una larga serie de privilegios importantes.

Cuando como consecuencia de la política de "absorción directa" se elaboró en las instancias centrales un plan que comprendía la clausura de los centros de absorción, la institución logró, con la autoridad que le confiere su conocimiento directo de la realidad, la apertura de dichos centros para la aliá de América Latina.

La sede

La actividad de la OLEI fue previa a su creación oficial, como un símbolo de lo que vendría: primero la acción, después los estatutos. Durante aquellos años, los encuentros se llevaban a cabo en casas de compañeros, varios de ellos ya desaparecidos, como Rajel Levy o el abogado Aloni en Tel Aviv, o la casa de Abraham Shai en Haifa.

Como la organización existía en la práctica, aunque todavía no en los papeles, y su actividad cobraba importancia a medida que aumentaban los contigentes de olim de América Latina, durante los años 1953-54 las reuniones se llevaron a cabo en una oficina de la Agencia Judía en la calle Hayarkón en Tel Aviv. En 1955 se crea oficialmente la OLEI, que hasta el año 1960 se reune en las instalaciones del Agrobank. En dicho año, la necesidad exige pasar a un lugar más amplio, no compartido, donde se pueda mantener un horario de atención acorde a las necesidades y con lugar para archivar la creciente documentación. Eso se logra en el pequño subsuelo de la calle Hameasfim 18 (actual Laskov), sede de la OLEI hasta 1971.

En dicho año, bajo la presidencia de Gueula Javkin, se da el audaz paso de adquirir una sede propia. Se trata de la casa ubicada en Rotschild 120, uno de los lugares más bellos y concurridos de Tel Aviv. La casa, que había pertenecido a Israel Rokaj, segundo intendente de Tel Aviv, respondía con creces a las necesidades de la Institución. En sus instalaciones había lugar para el trabajo cotidiano, para una biblioteca y para actividades especiales en el terreno de la cultura.

Más que problemas de lugar, son las disposiciones burocráticas las que obligan a la OLEI a dejar esa sede al cabo de más de 20 años. Por disposición municipal, toda esa zona es residencial y no admite instituciones del carácter de la nuestra. Desde hace algunos años penden edictos de desalojo, que han sido reiteradamente diferidos.

Ahora la nueva sede está en la intersección de las calles Marmorek y Bilu, al lado del auditorio Mann y el teatro Habima, en un edificio nuevo, aocmodado a las necesidades de la OLEI.

Excepción hecha de dos casos en que la sede es propia (Beer Sheva y Natania), la mayoría de las filiales tienen sedes en casas alquiladas y por gentileza de los municipios o de los consejos regionales de la Histadrut (Central Obrera Israelí). Hace pocos meses atras se firmó un convenio entre la OLEI, la Agencia Judía y la municipalidad de Ashdod para una sede propia para la filial.

Periodismo

Desde muy temprano se sintió la necesidad de comunicación y expresión por parte de la masa societaria de la OLEI. Es así que en forma esporádica, hasta el año 1973, fue apareciendo una pulicación preparada y editada por el personal de la Institución, que respondía al nombre de Alya.

Entre los años 1976-79, la OLEI publicó páginas informativas bisemanales en los períodicos Aurora y Semana. Pero en 1979, el pro secretario de entonces Saverio B. Lewinsky fundó la revista OLEI, que aparece hasta ahora en forma ininterrumpida.

El continente

Uno de los temas que la OLEI se propone profundizar y que se cuente entre sus mayores prioridades es el de las relaciones con el continente latinoamericano.

A diferencia de otras aliot, que llegaron a Israel en forma masiva haciendo desaparecer así a las comunidades en sus lugares de origen, la aliá de América Latina se asemeja a las del resto del mundo libre: tras ella hay vivas comunidades judías y sionistas.

Otras organizaciones de olim han sabido aprovechar esa realidad para beneficio mutuo, tanto de las comunidades originarias, como de los olim. Ello debería ser mucho más pronunciado en el caso de los latinoamericanos, por cuanto su idiosincrasia los lleva a convertirse en una de la reservas de olim más importantes del mundo libre, siendo lo más natural que los de allí viesen en los de aquí al puente hacia la nueva cultura que les aguarda y los de aquí vean en los de allí a sus futuros compañeros.

En la realidad, la cooperación existe y en los últimos años comenzó a funcionar en Buenos Aires una comisión de la OLEI para fortalecer los vínculos. Sin embargo, organizaciones de olim han logrado profundizar mucho más este contacto para fortalecerse así mutuamente.

Planes Regionales

El primer "plan regional" surgió en Beer Sheva, capital del Neguev, por iniciativa local. La filial de la OLEI, apoyada por la Agencia Judía, lanzó el "plan 50 familias" que se completó en menos de un año. Estimulados por el éxito, propulsaron un segundo plan "100 familias". Cuando más adelante se lanzó el plan "3.000 familias" desde la Olei Central, 500 de ellas fueron derivadas a Beer Sheva. En el año 1986-87 se llevó a cabo el primer plan Carmiel, por iniciativa de la OLEI y del municipio interesado. El intendente Baruj Wanger viajó a la Argentina y comprometió allí a 120 familias, para las cuales preparó la infraestructura necesaria: casa y trabajo acorde a las capacidades y necesidades de cada uno. El ejemplo cundió porque el éxito fue grande. El siguiente intendente que viajó fue Shaúl Amor de Migdal Haemek y posteriormente el intendente de Nazareth Illit Menajem Ariav.

La "aliá planificada", una de las más efectivas respuestas de la OLEI a las exigencias del momento, no se limita a los planes regionales, en estrcha colaboración con los consejos municipales. Otro de los proyecto ensayados con éxito fue el de los planes profesionales y los contadores depués. El factor que proporciona el trabajo compromete y deriva a los olim potenciales, en tanto los respectivos concejos municipales reservan la vivienda. En todos los casos, los olim llegaron a ulpanim y al término de los estudios (incluidas las reválidas), tenían vivienda y contratos de trabajo.

Los proyectos regionales continuaron siempre con la misma fórmula: a nivel municipal se buscan las soluciones en cooperación con la OLEI, la Agencia Judía provee listas de candidatos en el continente y el Ministerio de Absorción subvenciona los presupuestos necesarios. Cuando una de las instancias no respetó este orden, el proyecto fracasó, como fue el caso de Dimona. No así en Arad (40 familias), Maalot (60 familias), Afula (50 familias) o Sderot (60 familias). Asi mismo se ampliaron los proyectos en Carmiel, Nazareth Illit, Beit Shemesh, Ashkelón y Jerusalem.

En el Kibutz

Los primeros contingentes de olim oriundos de América Latina eran en su mayoría jóvenes activistas de movimientos juveniles. No es de extrañar, por lo tanto, que la mayoría de ellos se integraran a kibutzim. No contentos con ello, sin embargo, conscientes de su rol educativo para la juventud que quedaba tras ellos en el Continente, se abocaron a la tarea de formar sus propios kibutzim, para poder así recibir mejor a sus hermanos. El primero que surgió fue Mefalsim, del Dror en 1949, ubicado en lo que hoy llamamos cómodamente "las puertas del Néguev", pero que entonces tenía señas exactas para ubicarlo: se va derecho por la ruta, hasta el cartel que dice: peligro, frontera. El Hashomer Hatzair fundó un año después a Gaash al norte de Tel Aviv y al lado del mar que "nos une a nuestros hermanos en el continente del cual venimos, a ellos extendemos nuestro brazo y nuesta voz, llamándolos a nuestra casa abierta de par en par". Muy poco tiempo después fundaba el Hanoar Hatzioní el Kibutz Ein Hashloshá (Manantial de los tres) en memoria de tres de los compañeros latinoamericanos de ese movimiento que habían ofrendado sus jóvenes vidas durante la Guerra de Liberación: Débora Epstein, Iaacov Kroch y Abraham Geler. El especial cariño de la aliá latinoamericana por el kibutz no cesó desde entonces, al punto que difícilmente haya un kibutz en Israel que no tenga entre sus miembros a latinoamericanos y en muchos casos en un número significativamente alto y en cargos de importancia. Ello no podía ser de otra manera, si se tiene en cuenta que el 15% de la aliá latinoamericana se asienta en kibutzim hasta el día de hoy. Como elemento comparativo, baste recordar que los kibutzim representan apenas un poco más del 3% del total de la población israelí.

En el Moshav

El Moshav no constituyó desde un principio una fuente de atracción para la aliá latinoamericana aunque ya en 1950 se fundó Mevó Betar con un contingente proveniente de América Latina, al lado de lo que entonces era la peligrosa frontera con Jordania. Lo creó un grupo de jóvenes pioneros del movimiento Betar, que canalizaron por esa vía sus ansias de colonización, siendo que ideológicamente no se identificaban con el socialismo kibutziano. Al cabo de unos años, la idea del moshav comenzó a cautivar a quienes querían tomar parte activa en la realización pionera sin otro compromiso ideológico que el kibutz, al tiempo que atraía a una clase media que, ya por problemas de edad, ya de recursos enonómicos, veía en el moshav una respuesta acorde a sus posibilidades. Uno de los ejemplos más curiosos es el actual moshav Nir Tzvi, fundado con el nombre de Kfar Argentina. Si bien recién a mediados de la década del cincuenta se instalaron sus primeros pobladores, su fundación tuvo lugar en 1950 en... Buenos Aires. Un grupo liderado por Moshé Melman creó entonces una compañía de acciones mediante la cual, en forma paulatina, cada accionista podía asegurarse un lugar en el futuro moshav. Hay moshavim en los cuales los latinoamericanos conforman la espina dorsal. Uno de ellos es Cojav, al cual en 1963 arribó un grupo de 50 familias latinoamericanas. En todo el moshav hay hoy poco más de 100 familias, de las cuales el 60% son procedentes de América Latina. Ambas formas de inserción latinoamericana continúan vigentes hasta el día de hoy y en forma creciente. El ejemplo más reciente de un moshav fundado por latinoamericanos es Avtalión, fundado en 1987.

A otras aliot

Si bien la preocupación directa de una institución como OLEI es la integración de olim de América Latina, su identificación sionista y su inserción en la sociedad israelí no le permiten quedar al margen de otras funciones, cuando las circunstancias lo requieren. Es así como la OLEI se ve involucrada en la ayuda a olim de otras latitudes, ya sea en forma directa o colaborando estrechamente con otras organizaciones de olim.

Sin proponérselo previamente, la OLEI adoptó a los 360 olim que llegaron de Albania en 1991. Los olim fueron concentrados en Beer Sheva, Ashdod, Carmiel y Kiriat Yam. El acercamiento comenzó por una cuestión idiomática. El idioma albano es uno de los más difíciles y poco conocidos en Europa, pero casi todos los olim hablan italiano. Ello permite que los hispano parlantes puedan entenderse con ellos mejor que otros y es así como los voluntarios de la OLEI se encontraron traduciendo documentos y ubicando en trabajo a los olim albanos.