Consejo de Derechos Humanos: La farsa continúa

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La ONG UN Watch nos informa que en la última semana el Consejo de DDHH de la ONU tomó resoluciones con la siguiente equidad y equilibrio. Una sobre cada uno de estos países referente a lo que el Consejo considera violaciones a los derechos humanos: Corea del Norte, Myanmar, Libia, Siria, Irán y Estados Unidos. Ninguna sobre Venezuela, Zimbabwe, Paquistán, Somalia, Argelia, Turquía, Rusia, China, e Irak.

La ONG UN Watch nos informa que en la última semana el Consejo de DDHH de la ONU tomó resoluciones con la siguiente equidad y equilibrio. Una sobre cada uno de estos países referente a lo que el Consejo considera violaciones a los derechos humanos: Corea del Norte, Myanmar, Libia, Siria, Irán y Estados Unidos. Ninguna sobre Venezuela, Zimbabwe, Paquistán, Somalia, Argelia, Turquía, Rusia, China, e Irak.

Y cinco resoluciones contra Israel.

No es nuevo, volverá a suceder en el corto, mediano y largo plazo, y este Consejo tendrá un final tan ignominioso como su antecesor, la Comisión de DDHH de ONU, que fue sustituida por este Consejo, y al poco tiempo, el organismo volvió a demostrar cuáles son sus capacidades: admitir entre sus integrantes con la seudo excusa legal de un Derecho Internacional de ficción a brutales dictaduras.

El viernes 19 de junio, el Consejo de DDHH adelantó el paquete de resoluciones contra Israel y debatió una de ellas. Las otras cuatro se votaron el lunes 22. La resolución del viernes pasado es la que cada año refiere a los asentamientos. Desde hace varios períodos, se le agregó un sub capítulo de boicot a la producción de bienes y su exportación desde los territorios en disputa, donde los que trabajan, son en su mayoría palestinos. Pero que los palestinos se queden sin empleo no le importa a nadie.

Ni a las autoridades palestinas que no les preocupa si su gente tiene trabajo o no, ni a la comunidad internacional en general que habla mucho de los palestinos pero a la hora de ayudar se esconde, ni mucho menos a este Consejo de DDHH que ha tenido la desfachatez de hacer una lista de boicot, al estilo 1933. Y todo ello con el aval de la Alta Comisionada Michel Bachelet. El viernes se agregó el tema de eventual posible anexión de territorios en disputa, a la letra vacía que se presenta habitualmente.

La resolución (con cero valor vinculante) fue aprobada por supuesto, pero por un margen menor al que esperaban los palestinos y sus cómplices en este Consejo. Asimismo, la resolución se completó con una suerte de mandato tan poco serio como el Consejo mismo, en el cual se encomienda a Michel Bachelet a presentar un informe sobre asentamientos israelíes…en marzo de 2021. Cuando nadie en el mundo sabe que sucederá con la pandemia la semana que viene, cuánto podrá avanzar más de lo que lo ha hecho una terrible recesión, desde los sillones de Ginebra piden un informe para dentro de nueve meses.

El texto –farsa obtuvo 22 votos a favor, menos de la mitad de los 47 integrantes del Consejo.8 votos en contra y 17 abstenciones. Se opusieron Australia, Austria, Brasil, Bulgaria, República Checa, Fiji, Togo y Ucrania. Se abstuvieron Bahamas, Camerún, Congo, Dinamarca, Alemania, India, Islas Marshall, Italia, Japón, Nepal, Países Bajos, Filipinas, Polonia, Corea del Sur, Eslovaquia, España y Uruguay. Votaron a favor Afganistán, Angola, Argentina, Armenia, Bahrein, Bangladesh, Burkina Faso, Chile, Eritrea, Indonesia, Libia, Mauritania, México, Namibia, Nigeria, Pakistán, Perú, Qatar, Senegal, Somalia, Sudán, Venezuela.

Podrán surgir muchas preguntas viendo qué países votaron en un sentido u otro. Pero no vamos a perder el tiempo con Qatar o Somalia. ¿Qué están pensando Argentina, Chile, México y Perú cuando votan junto a precisamente Qatar o Somalia o Eritrea o Sudán o, por supuesto, otra vez junto a Venezuela? ¿Qué ayudan a la paz? ¿Que están dando un mensaje de cordura para el Medio Oriente? ¿Qué están realmente ayudando a los palestinos? ¿Qué boicotear productos de fábricas israelíes hechos por trabajadores palestinos va a darle mejor vida a los palestinos cuando queden desempleados y viendo como sus autoridades se reparten entre ellos los millones que llegan desde ayudas europeas que no controla nadie?

La Embajadora de Israel ante Naciones Unidas en Ginebra Aviv Raz Shechter hizo uso de la palabra. “Les recuerdo que hemos cooperado con los palestinos en los últimos cuatro meses para enfrentar el Covid 19 y ustedes mismos lo aplaudieron. Lamentablemente, los palestinos prefieren ignorar y ocultar lo que hacemos cada día, y venir aquí a repetir, como lo hacen hace ya muchas décadas, la letanía de quienes quieren mostrarse como víctima. Desde 1948, el esfuerzo árabe está destinado a negar a Israel y cómo destruirlo. Las esperanzas de paz de Israel sólo se concretaron dos veces con Egipto y Jordania. Este Consejo tiene un ítem exclusivamente diseñado para condenar a un Estado. El ítem 7 es un mecanismo sistemático de discriminación contra Israel y los israelíes, algo profundamente arraigado en la cultura de este Consejo y de varios de sus Estados miembros. Vamos a llamar de una vez al ítem 7 por su verdadero nombre: es el ítem del antisemitismo institucionalizado. Ustedes, miembros del Consejo están debatiendo sobre un conflicto que involucra los derechos de dos pueblos, no los de uno solo. Un conflicto que involucra el sufrimiento de dos pueblos, no de uno solo. Esta clase de conflictos necesitan un proceso de negociaciones directas que logre acercar a los pueblos, y no las recriminaciones y votaciones de este Consejo que lo único que logran como resultado efectivo es alejar a las partes cada vez más. Ya hemos tenido suficiente de esta forma de hacer política por parte de ustedes”.

Australia no dudó en decir claramente qué ”nuestro voto en contra de estas resoluciones representa un voto en contra del enfoque desproporcionado que mantiene a Israel en un mayor grado de escrutinio que cualquier otro estado”.

El embajador checo, pidió directamente al Consejo que elimine el ítem 7 de su agenda, se opuso al llamado del Consejo para un informe sobre la presunta anexión, y señaló que el organismo debería buscar una respuesta más apropiada a lo que sucede en tiempo real.

Cuando todos los males del Medio Oriente que son desafortunadamente muchos, se soslayan para centrar los mismos en un solo Estado estamos ante antisemitismo institucionalizado, como bien lo dijo la Embajadora de Israel. Siria lleva una década de autodestrucción donde no hay derecho humano que no haya sido arrasado; Irán exporta y ejecuta terrorismo y las palabras derechos humanos no están en su lenguaje. Pero al Consejo de DDHH no se le cae una idea seria o una iniciativa clara para ayudar a los que realmente sufren. Sin embargo, divide un conflicto que lleva 72 años en blanco y negro. Uno tiene la culpa de todo, el otro es la víctima. Y que ese contexto sea votado favorablemente por casi todos los países latinoamericanos que integran el organismo, a mí, al menos, me da profunda vergüenza, además del obvio rechazo.